En la reunión informativa presidida por el titular de la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados de la Nación, Marcelo Casaretto, con la participación de representantes de todo el sector explicaron en detalle de qué se trata el proyecto de Régimen de Promoción de la Industria del Calzado y su Cadena de Valor y obtuvieron la adhesión en el recorrido necesario para seguir avanzando con vistas a que el proyecto sea ley.
“Estamos trabajando fuertemente para que podamos tener dictamen a la brevedad y antes de fin de año pueda salir esta ley”, afirmó Alonso y aclaró que estará supeditado a “la vocación de la oposición de votar leyes que promuevan la industria, la producción y el empleo”.

De la reunión participaron miembros de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), el secretario general de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), representantes de la Cámara Argentina de Industriales Proveedores de la Industria del Calzado (CAIPIC). Además, propietarios de distintas firmas/empresas productoras de calzado y consultoras nacionales e internacionales; representantes del Centro De Economía Política (CEPA); de la Unión Industrial Argentina (UIA); de la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA) y de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA).

En ese marco, Alonso agradeció a todas y todos los que participaron, “no solamente en esta comisión, sino logrando los consensos necesarios para que este proyecto de ley sea representativo de todo el sector del calzado, que ya cuenta con la firma y el acompañamiento de más de 70 diputados y diputadas de esta Cámara, que están hoy aquí presentes hoy”, remarcó.

“Estamos muy contentos de empezar a discutir en este Congreso un proyecto que ya lleva más de un año de trabajo”, comentó. “De las recorridas y acompañamiento que hacíamos en los comienzos de Bicontinentar, surgió la idea de empezar a trabajar en un proyecto de ley que permita que la industria del calzado tenga previsibilidad, tenga protección y que a su vez podamos promover a toda la cadena de valor para que aquellos proveedores de bienes intermedios para el calzado final, puedan crecer y puedan generar más trabajo, más valor en la Argentina, que podamos prescindir de importaciones, que nos salen caras en términos de divisas”, explicó y añadió que “esta industria emplea 55 mil personas de forma directa e indirecta. Por eso esta ley es vital para cuidar el empleo y potenciar la industria nacional”.

Por otro lado, hizo hincapié en el “intenso trabajo para lograr consensos entre los distintos sectores al interior del rubro. Pudimos lograr el acuerdo entre el capital, porque acá en este proyecto participa la Cámara de la Industria del Calzado, que nuclea todas las industrias que producen calzado en la Argentina – que son aproximadamente 1.200 empresas – y también de las y los trabajadores, representados por el gremio del calzado, porque acá hay un acuerdo básico, para que haya trabajo tiene que haber producción”, subrayó.

El proyecto de ley

Por su parte, Juan Recce habló de tres conceptos que se tuvieron en cuenta para la creación del proyecto. Por un lado, “la responsabilidad” de ponerse a trabajar “en una herramienta que nos va a permitir crecer con previsibilidad, porque esta es una ley integral para la industria. Nos pone enormes exigencias y nos obliga a interrelacionarnos con los proveedores de la industria, con el pueblo calzadista y con el resto del ecosistema productivo”. En tanto, “este proyecto tiene la responsabilidad de generar las herramientas para que no sean las arbitrariedades de las políticas públicas de contexto las que marquen el rumbo de este sector”, recalcó.

“La segunda cuestión es la simultaneidad”, señaló. En este sentido, agradeció a las personas presentes “por tomar en cuenta este proyecto y atender esta necesidad, comprendiendo que las problemáticas de la industria del calzado también están pasando en la Argentina, junto con la ley de alquileres, junto con la protección de YPF o la protección de aerolíneas y es muy importante que se atienda esta simultaneidad”. “El tercer concepto es el largo plazo”, consideró. “Planteamos un proyecto a 10 años, queremos estabilidad, queremos capacidad de crecer, por eso armamos un proyecto exigente”, subrayó.

“La ley tiene cinco títulos, El primer título trabaja sobre dos conceptos, proporcionalidad y gradualidad, para otorgarle al sector algo que el sector naturalmente no tiene, que es escala. El título 2, genera un régimen promocional de inversiones, que es la posibilidad de que aquello que no se puede amortizar con la producción de volumen, se amortice con un régimen especial de impuestos, para generar mayor competitividad. El título 3 va a la búsqueda de las personas que saben hacer el trabajo y hoy están en el mercado informal. Esa mano de obra tiene que estar del lado formal. El título 4 crea una metodología que habilita a que haya ofertas de liquidación; en el etiquetado vamos a agregar el año de fabricación, para que el consumidor pueda exigir que no se le cobre lo mismo que un calzado que ha sido recién terminado. Y el quinto, es la creación del Instituto de Promoción del Calzado Argentino, donde básicamente se va a trabajar sobre distintos ejes propuestos, pero uno es estrategias de comercialización global”, finalizó.